lunes, 18 de abril de 2016

Carta Editorial Mentidero Numero 1 Abril 2016

Queridos lectores,

Gracias a la aceptación y aportaciones de quienes gustaron de esta publicación, hemos podido generar un nuevo número. Esperamos que lo disfruten tanto como nosotros elaborándolo y que nos hagan llegar sus comentarios, opiniones o aportaciones a agoradementidero@gmail.com o en Fb.

Podría decirse que el triunfo de lectura en estos tiempos digitales es la escritura y su manifestación propia en otras artes. En ese sentido quienes participamos en Mentidero somos en buena medida victoriosos, pues gozamos de ese triunfo sobre uno mismo, sobre el tedio de los días, sobre lo fatigante de las actividades diarias está la corona lecto-escribiente. Este triunfo al que se le llama Mentidero hace necesario que usted amable lector, nos lea; le ofrecemos esta lámpara para buscar algo, para buscarse, acaso para encontrarse y en el mejor de los casos tratar de leer más.

Participan en este número uno personas diversas, de actividades y manifestaciones variadas del arte, siendo el común denominador la curiosidad intelectual. Partiendo del hecho de creerse y de saberse hombre curioso viene por añagaza el cambiar el saber por entender. Si de algo cojean estos tiempos en los que las personas cada vez se educan más, es de saber pero no entender.

Las letras tienen una región donde el entendimiento gobierna, este entender se encuentra por encima de los títulos y de la burocracia, tiene territorio sin divisiones claras. En la República de las letras el andar y el pensar es distinto, se miran personalidades que caminan corcovadas y de lado, otras que viajan saltando y otras caminan soñando, en esta república el debate es necesario, los duelos y las réplicas son el alimento.

En este número hemos incluido mejoras de lectura, nuevos colaboradores están siendo publicados y otros han seguido enviándonos sus textos. A nosotros sólo nos queda agradecerles y a la vez invitarles a participar de esta diversidad, que como en el mundo de las letras existe en Mentidero, les azuzamos a seguir enviándonos sus letras o su trabajo artístico, todas esas cosas que uno hace por puro amor, porque eso es mentidero una crudeza y una belleza manifiesta, algo salido de las entrañas: Es poesía, es narrativa, es música, arte, es diseño y opinión libre. 

Es el amor del que hablo.
Los Editores.




El número 1 de mentiderø y todos los consiguientes, se los dedicamos a Luis Daniel Silva Sotelo, quien en sus multifacetas se mostró y se autodenominó de diversas formas: El Negociante de Almas, XYZ, Laquenovuela Nialcanzaelcielo, Dana Soledad, LdanS, La negociante Vixen, Lázaro... O simplemente Dani. En vida ofrendó su morada para que fuera un centro de conuencia de ideas, de improvisación, de borrachera y caos también, donde asistieron de vez en vez personajes de todo tipo, los que aportaban, los que observaban, los que cantaban, los que se alocaban. Aquel fue nuestro mentidero original y éste pretende revivir justo eso que inició nuestro amigo. Ya no estás, pero estás.




sábado, 13 de febrero de 2016

El Amor es la posesión de la otra persona ... Sartre.



El Amor es la posesión de la otra persona ... Sartre.

Esta nota no habla de los amores que se festejan en los catorces de febreros (aunque es pretexto para esta ocasión) este apunte breve habla de la envidia, de la distancia.

Los tiempos avanzan y todo mundo debe de tornarse comprensivo, abierto, tolerante,  los tiempos ameritan ver la libertad del otro como algo natural, producto de  hacer y respetar ese hacer del otro, ser moderno es ser asi. Pero ese sapo rojo encarcelado en el pecho no siempre lo cree, coludido con la mente el corazón siempre trata de asegurarse de que el otro y su distancia este a nuestro alcance.

Entre Santa y Santo pared de cal y canto 

Cualquiera de nosotros siempre ha tratado de  poner tierra de por medio ante situaciones, meterle el pie a alguien para que ese alguien no haga reales todas las porquerías que imaginamos, “la mente se asegura” y el corazón pendejo “alcahuetea”, el corazón es una fiera herida, sangrante y rencorosa, de mirada serena y dientes afilados, el corazón es un perro furioso.   

Algunos pobres y algunos pobres fieles defienden el amor de Dios por sobretodo, pero ni siquiera Dios se escapa del amor y por añagaza de la posesión, su distancia que asegura su poder, Dios es ese gran violador de sus propias leyes, un burócrata que juega a los naipes tras el mostrador mientras los pobres esperan que se les atienda.  

Dios está podrido en dinero...    
                             
Dios está podrido en dinero,
dice en voz baja un comerciante del pueblo.
En sus eternos ratos libres, se entretiene devorando
la imaginación de quienes no tienen para comer.
¿Quiere retratar al Todopoderoso?
Meta su cámara en la boca de un pobre.


Francisco Hernández


   



jueves, 11 de febrero de 2016

Mentidero No. Cero. Año 1. Febrero 2016



He aquí el Mentidero numero cero, revista digital que pretende ser la extensión de las charlas entre amigos, los temas coherentes que se hablan entre borrachos, las platicas y anécdotas que se quedan en las cantinas, las cafeterías y sus romances de chocolate y ese espejo negro llamado café... Mentidero es una oportunidad para los lectores que escriben, para los escritores que leen, para todo aquel que cree que la literatura vale la pena, para todo aquel que sabe del poder de la poesía, para el que gusta del debate amateur o profesional.  Mentidero no es nada de lo mencionado, nada que ver con lo que esta leyendo en una pantalla luminosa.

Mentidero esta por crearse, es lo que no es y no es lo que es.



Mentidero Carta Editorial dedicada a LdanS. No. Cero. Año 1. Febrero 2016

Mentidero 11 de febrero 2016





El numero Ø de mentidero y todos los consiguientes, 
se los dedicamos a Luis Daniel Silva Sotelo,
quién en sus multifacetas se mostró y se
autodenominó de diversas formas : El Negociante de Almas, XYZ,
Laquenovuela Nialcanzaelcielo, Dana Soledad, LdanS,
La negociante Vixen, Lázaro ... O simplemente Dani. En vida
ofrendó su morada para que fuera un centro de confluencia de ideas,
de improvisación, de borrachera y caos también, donde asistieron de vez
en vez personajes de todo tipo, los que aportaban, los que observaban,
los que cantaban, los que se alocaban. Aquel fue nuestro mentidero
original y éste pretende revivir justo eso que inició nuestro amigo.

Ya no estás, pero estás.



Poesía póstuma de LdanS


Por Luis Daniel Silva

Quiebre psíquico

¡Míralo!,
¡Cínico y sin vergüenza!,
Ha llegado y no se irá,
Un quiebre psíquico me hundirá.
Es un sentimiento enloquecido,
Un acontecimiento de letargo,
Que no me deja pensar,
No me deja respirar,
No me dejará jamás: roto y torcido
me dejará.
Recuerdos,
Malas memorias,
Dolor,
Nacer,
Morir,
Yugo de mi propia mano.
Estoy maldito.


Silencio

¡Shh, shh, shh!
Haciendo silencio…,
Del otro lado,
Inverso-sordo,
Apagando las voces del mundo,
Mi sangre canta,
Abismo conjugado en mis tímpanos,
¡shh, shh, shh!,
"si dices mi nombre ya no existo",
¡shh, shh, shh!,
Cerraré mi hocico y tu argumento vendrá,
¡shh, shh, shh



Pensando en la tiniebla y la luz

Memorias...,
(Instantáneamente en ellas surge la) Tiniebla,
(¿Cuál elijo?) ¿Tiniebla o luz?: ¡tiniebla!



El amor del que hablo

Todos buscamos amar
Todos buscamos sujetar algo
Todos buscamos: sentir, tener, saber
¡Todos en absoluto!
¿Amor?, ¿qué es el amor si no ser en el
mundo?
Vivir lo todo como si fuéramos uno mismo
Vivir la “desgracia placentera”
Vivir el “placer doloroso”
Todo lo que miro, todo lo que huelo, todo lo
que oigo, todo lo que siento,
Todo,
Mis sentidos,
Yo intuyo y me absorbo en el mundo
Y el mundo me absorbe a mí,
No hay nada que no sea bello: ese es el
amor del que hablo.






     



LdanS 
Es el apócope de Luis Daniel Silva (1984- 2015), psicólogo, artífice del proyecto LdanS, poseía una mente inquieta y brillante; además fue fundador del primer mentidero. Como legado, enriqueció el mundo de quienes lo conocimos porque en ese sentido fuimos un poco mas universales.

ROJO TERRACOTA DE LA RUBIA MADONNA

por Jesús Alonso




La chica que no quería desnudarse, era madre de mis dolores. Cabello largo y oro como mar de redes, me ahogaba. Dominio y espeso fuego arrojaban sus ojos. La chica que no quería desnudarse.... Ah! Rojo terracota de la rubia madonna. La chica que no quería desnudarse, mataba a las flores. Su vida era filo de navaja, ladera de barranco. Para mí, un arma cargada en manos de la irresponsabilidad...

Y yo lloré a mí mismo largo rato ¿Cuánto tiempo pasó? Quizás hasta que las nubes se marcharon y terminé la última copa. Vi como el bus se alejaba. Se fue, mas una sombra permanecía sobre mi pensamiento.

Descendí por los callejones hasta la vieja ciudad. Vi santos y a sus penas deambular. Sombras permanecían tras de sí. Paralizado, helado, observé en ellos una expresión; quizás no existen respuestas cuando una tristeza te ahoga. Profunda como el universo y lejana como el remoto tiempo. En las calles, ninguna virtud sobre los divinos desposados me hizo cambiar de idea. Esas masas eran las que dirigían tales enfermedades contagiosas. Aparente tiempo de verano que envenena la razón. Un dilema encarcelado, un juicio archivado allá en memoriales tiempos pasados.

Un rostro en la esquina como esfinge. Rojo terracota era su vestir. Con sus andares... hacia mí caminaba. Monstruo fabuloso con un desorden por cabeza cuando se acercaba, lo que me ofrecían mis retinas.
Quise que caminara junto a mí. Hasta mi casa. Junto a mis lágrimas de color de sal. Accedió con tan sólo un gesto en su mirada.
Le dije...

“Tengo miedo a la soledad. Te invito a llevar un pedacito de mi corazón cada noche hasta la mañana. Pero tengo miedo. Te he visto antes. Lo he vivido antes. He acariciado muchas manos. Anduve tras la noche buscando la desaparición antes de la entrada de la mañana, para no sentir el deseo de tus caricias. Pero no oyes mis lamentos hasta que estoy a tu lado, hasta que sangro los restos de un antiguo amor, permitiendo que se ingrese entre rayos de sol y tome aire refinado, aferrado a la creencia de que alguna vez tuvo su gran día”.

Andaba a tres pasos de distancia sobre mí, tomando las riendas de nuestra caminata. Repasando sus labios con carmín.
Se detuvo un instante, que para mí representaba una eternidad de nada algo incómoda.

“Los amores, todos son ciegos. No ven más allá de su egoísmo” me replicó con sonrisa y sarcasmo.

En el zaguán, divina como deseo o como codicia sobre algo. Picante, dulce y áspera a los sentidos y al olfato, se alejaba de mí. ¿Cuánto tiempo he de esperar para eliminar su perfume de entre mis piernas?, ¿Para eliminar esta enfermedad contagiosa?.

Ah! Rojo terracota de la rubia madonna, con su dulce dominio del sentimiento. Temblé ante su contagio mientras se despedía sin cerrar la puerta. Caliente y fría se alejaba como una maldita esperanza escaleras abajo. Mis ojos marcaron un horizonte en cada peldaño de piedra que acuchilló con su tacón de aguja infectado con un pedacito de mi corazón. Desapareció al alba de la mañana. Puse mis ojos en la distancia. Al menos, por esa noche, se llevó consigo un pedacito de mi corazón.
Más tarde supe que lo arrojó a un vertedero cercano. Apareció meses después en una subasta pública, marcado por las lesiones de un número de teléfono que no conseguí. Teñido por el rojo terracota de la rubia madonna.



Ilustración : Sibyá Cipsela

         


POETA INFERNAL

Por Luis Nava

Poeta infernal



Un infernal poeta existe
Carece de vida su forma
Más al mundo entero conmueve su prosa.

Sin embargo en medio de la frase,
La fuente de su verbo
Un día extraviado quedo,
¡Y lastimose sobre manera!
Al ver su obra incompleta,
De un momento a otro
Había dejado de existir,
Había comenzado a vivir.

La existencia celosa de su Fiat
Le había negado el dolor y su sufrir,
Distraído lo quiso con una ilusión,
¡Con una falacia llamada pasión!.

Pero un ser hecho de dolor,
¡y a pesar de llegar a negarse!,
No puede conservar lo que le es ajeno.
Y por tanto, sin querer llego a perderlo,
Por fin, ha recobrado su vacío.

La tinta infernal corre de nuevo,
El dolor plaga ahora su vacío,
Y desde el fondo del abismo
Cruentos escritos arrancan sollozos
Y destrozan sueños,
La sangre tiñe los más claros deseos,
La oscuridad se regocija a tal grado
Que la vida y el mundo le resultan castrados.


Ilustración : Sibyá Cypsela



      

Luis Nava es por formación economista y también de vocación,
eligió la carrera sin pensarlo mucho, pero resultó ser adecuada
para él. Gusta de música de los más recónditos géneros siempre
que sea agradable a sus oídos, y está en una constante búsqueda
de apreciar de mejor forma cada rincón de lo generado, para 
apreciar cada pequeño aspecto maravilloso del universo visible.