sábado, 23 de abril de 2016

atardecernaranjainfierno por Sibyá Cypsela


En una época del siglo XX cuando la transición a la transición a la transición era el contexto español, en una España convulsa donde la juventud constataba su rezago económico, político y social en comparación con las naciones vecinas, donde el desempleo era lo que abundaba y el sentir general era de una gran falta de futuro inmediato, incertidumbre, atentados e inestabilidad general; en medio de este clima, Málaga engendra un hijo en particular, un espécimen humano inédito, sin molde, reflejo de sus propia época y de su propia infancia que reclamaba, exhibía, se desgañitaba desde el alma dolorida, reclamaba muerte a la vez que clamaba por vida, denunciaba las atrocidades de las que es capaz el género humano con la furia y desolación del que no alcanza a ser un caído pues para caer, por fuerza se tiene que haber estado antes cunado menos un poco arriba. Un joven que se sabía inmerso en la decadencia de una realidad que por más cambiante que se presumiera se percibía en sus bases estática. Un sujeto que no se tragaba ningún cuento optimista, así que fabricó los propios que le permitieran rasgar los atardeceres y las arrugas del mar. A Carlos Desastre aún hoy, a la distancia es difícil entenderlo, en aquel entonces, muchos le tendrían por loco, no era fácil ponerse a escucharle, menos digerirlo y sin embargo entre grito y grito emergieron congéneres que compartían a distintos niveles su visión franca del mundo, porque la torcida era la otra, la hipócrita, sonriente y mal maquillada.

Son precisamente estos contemporáneos suyos quienes hoy rinden homenaje a un Carlos que aunque ya alejado del desastre, sigue haciendo eco en las influencias musicales de todos ellos, algunos, la mayoría, lo conocieron de cerca, vivieron a Carlos Sastre y hoy se presentan este proyecto donde el mexicano Edgar Luján les ha convocado, dándoles ocasión de mostrar sus respetos, pero sobre todo sus afectos al hombre entrañable que les influenció musical y personalmente.
Atardecernaranjainfierno es el título de este proyecto, producido por El Muelle Récords y ha contado con el apoyo de Antonio Acien y Emilio Salvatierra miembros de 713avo Amor, de Edgar Torres, Mario Dux y Jesús Alonso. El disco reúne a 30 bandas de varios puntos del mundo, cada una reinterpretando un tema de los que produjera Carlos en 713avo Amor (con Antonio Acién y Emilio Salvatierra), Después de Nunca (con Salvatierra), El Corsal Desastre y en Dando Amor.
Es un proyecto ambicioso, al que se dedicó cerca de un año de realización entre la localización e inclusión de las bandas, la preparación, la producción y edición de las canciones. Y al fin acá está, en versión descargable gratuita (pronto viene ya la edición física), para el que quiera sumergirse en los laberintos que trazó Carlos, llevados por sonoridades de distintas índoles y géneros. Con artistas como DJ Amsia, Nacho Laguna, Ana Béjar, Javier Arnal, Javier Almendral, José Luis Moreno Ruíz, Pepo Galán, Nacho Jaula y agrupaciones consagradas y otras emergentes como Hermana Mary, El Desvän del Macho, Los Vehículos que Atropellan el Mar y Leone, sólo por mencionar algunos.
Aquí cabe una advertencia: Este disco, como los generados por Carlos Desastre no son aptos para cualquier escucha. Esto toca fibras, golpea, sensibiliza con una suerte de urgencia- crudeza amorosa y no es para todos. Si usted alguna vez ha oteado en el abanico de realidades y ha reparado en esa que no corre, sino más bien se arrastra paralela a la suya y no ha reaccionado volteando rápidamente a otro lado o cerrando los ojos, entonces este disco es para que lo escuche usted, pues del mismo modo en que no ha cerrado los ojos, me arriesgo a decir que quizás tampoco los oídos.







Sin más, les dejo aquí descrito el contenido, nada más para que se lo vayan  descargando y saboreando:

1. No hay música
Elcielonúmero20
2. Un beso en el desierto
Antonio Tarín
3. (Te escribo desta) Botellita del cielo-
Nacho Laguna
4. El correr del tiempo como bala explora- Anki Toner Reality Experience
5. Soles llueven- Emilio Manso
6. En el país de los sueños- Reserva Espiritual de Occidente
7. Prohibido prohibir- (Lee Yi & Meneh Peh)
8. Un beso en el desierto- DJ Amsia
9. La materia no existe- Ana Béjar
10. Última nota- (Yo sé que no existo Down Town Mix)- Antonio Murga
11. No cantan pájaros en esta noche de invierno- Don The Tiger
12. El sol es un niño- Jaula y Pepo Galán
13. La TV no lo filma- El desvän del Macho
14. Limosna para morir- Tupelo Bound
15. Marcha prenupcial, nupcial y postnupcial sin versos- 
José Luis Moreno Ruíz
16. Cielo bajo tierra- Javier Arnal
17. La cabalgata de la vierte- Luna y Panorama de los Insectos)
18. Dondestaelcielo- Los vehículos que atropellan al mar
19. De rango basurero- Atavismo
20. Cielo bajo tierra (Y en cualquier otro lugar)- Javier Almendral
21. Los que aún no han nacido- Abobinable
22. Jaleo en la zona deprimida- Leone
23. Alubias y sus sueños rotos- Tourmalet
24. A veces el dolor- Hermana Mary
25. La chófer del diablo- Javier  Piñango











https://elmuellerecords.bandcamp.com/album/emr-008-atardecenaranjainfierno-tributo-a-carlos-desastre






jueves, 21 de abril de 2016

Mentidero No. 1 / Descarga

Mentidero número 1, abril de 2016
Disfrute usted esta edición inicial bellamente Ilustrada por Sibyá Cypsela, lea ademas poemas, relatos y ensayos breves ... No olvide compartir y comentar, mejor todavía : colaborar. 





VIOLENTURA, SÓTANO, EMBOSCADURAS por Rosario G, Towns




















VIOLENTURA
- y un beso que decide la batalla-
Gloria Mies
A luz o dedos lazarillos,
sin seda o medida en palabras
ni flores o canción gentil.
Juguemos con mi barbilla al muro,
tus dientes sobre el sur mío,
o estos pezones calando el infierno.
Que el viento mezcle ocurrencias y cortinas,
el tiempo se marque a cuatro brazos
y hagan pacto de cornisa: polvo y tabúes.
.
Atragantarme de tu espeso aflojar
y, para ti, la prisa marina de mi margen
Seamos bestial para cual;
en todo, el alma que nos falta
y un parapadeo de iris mínimo

entre tanto movimiento.

SÓTANO

Desde aquí, donde el dolor se inventa y se reparte;
amarguísimo vacío del insomnio hasta mis autoheridas,:
se salva un punto de luz untada de franqueza
con el alma en las encías; las ideas punzando.
Desde aquí, habitación de rincones con rincones;
revolcadero del yo y el yo hasta que nadan en lágrimas,
desde donde dejo de ser:
queman a su paso,
saltan entre mis párpados
y no hay perdón que atienda el grito
ni calme la más intima de mis sales.
Desde aquí, rimero de sarro y pestilencia,
el frío se oscurece;
trago en crudo la innervación de la palabra
y me carcome la sordera del tiempo.
Desde aquí, el sótano, donde crujo tan imperfecta.


EMBOCADURAS  
(capturado del cuadro “Saturno devorando a su hijo”
de Francisco de Goya)

-Aquí están los hombres-
Philippe Soupault

Desquiciado,
hincas rodilla y dientes.
¿Qué culmina tu gusto,
dios-venganza
dios-hastío?
Famélico,
exprimes las vísceras del hombre,
tronchas la testa sazonada de lujuria
de necedad
y peor inmundicia
Mas ¿por qué no horadar su pecho
como entremés y trofeo?
Quizá reservas tal joya,
porque la fe debe morir de final
o es tal su sabor, que te seduce.
Anda con tu urgencia,
colmillea tu poder sobre ellos
y vuélvete: tiempo en tu tiempo,
arrastrando el cólico humano que,
si devorarlos decidiste por insoportarles,
vomitar será por igual náusea.


Rosario G. Towns busca espacios para expresar tanto interior. Espera alcanzar el poema exacto, el necesario. Le gusta ser una célula en el sueño de otros; las letras la abordan y las lleva hasta el buen puerto de quien escucha. En la escritura se pierde, se rescata.









CASTIGO Y DICIEMBRE PARA BENJAMÍN LEANDRO por Por Jesús Alonso



Hoy es diciembre y Benjamín Leandro se asoma al precipicio de su cama. Despacio, despacio!! Se dijo.
Otea el día de cintura para abajo. Ríos de vértigo al mirar su rostro. Está nadando, inundado de lágrimas.
Sus miedos imponen cual inmensa montaña, más tiene un cielo para cubrir la ventana donde estuvo nublado. Es diciembre y Benjamín Leandro ha caído sobre la noche iluminada de luna. Admite que todo le
arrastra. Casi, ni se dio cuenta de la caída. ¡Vaya! parece que todo se atascó por completo; las palabras y los labios, los sentimientos y la tristeza. Todo ello en ese lugar, rellena su pobre afecto.
Hoy es diciembre y este año son mínimos los días en los que ha llovido, por consiguiente, él pertenece a una mala cosecha, sobre todo desde que
sintió no poder levantar la mirada al futuro, dar un paseo en la dirección correspondiente, en la dirección adecuada.
Despacio, lentamente, se da a caminar por la habitación. Partir vacío, retirarse limpiamente. Entre hombro y hombro sigue estando él.
Hoy es diciembre y Benjamín Leandro enciende un cigarrillo sin filtro traído del otro lado del charco, es un paquete de aspecto mexicano. Le atrae su cajetilla ilustrada con un marino a pie del faro que custodia. Se encuentra en la parte superior de la azotea del mismo, sentado; halo de luz y un collar de humo le seducen, le envuelven. Todo lo que tiene que hacer es observar el futuro. Alza la vista mientras saborea uno de esos cigarrillos de cuerpo corto. Su cara está siempre inmersa en un gesto amistoso. El collar de humo envuelve un ancla sobre el cielo nocturno, conectada con pasión a las nubes. Pero la virtud de todo confín de belleza es acabar con nosotros a base de nicotina y estrellas. Es como decir “todo lo que tienes que hacer es saborear toda esta belleza mortal”.

Hoy es diciembre y su brillantez no se expresa como una cajetilla de tabaco traída desde la tierra de la Luna. Su deseo parece ser continuar amando viejos tiempos.Cuando se mira hacia el antaño y la nostalgia, éstos mantienen una conversación a buen ritmo en el tiempo, y se encuentra, navegando por unmar de lágrimas para acabar de naufragar bajo las sábanas de franela, bajo manso aliento fresco de madrugada.

Hoy es diciembre. Es fácil que una sensación se convierta en vida, en pura sangre viva. Es fácil preguntarse cual viejo poder le empuja a ello. Y se encoje de hombros vagamente, sentado en el “mejor, no saber nada, seguir siempre hasta el final”. No tiene el menor interés en una respiración de alta tensión perecedera. Hoy es diciembre; un beso asesino, amigable. Es respiración delgada caída en la noche, fetiche de aliento inesperado, de labios que escuchan y viven grapados los unos a los otros. Y en algún lugar será primavera.
La mitad real, la otra mitad... bueno, no parece un error mientras flote una completa fantasía sobre ella, además tiende a un cierto contraste con su virtud de amar viejos tiempos. Antaño y nostalgia.
Hoy es diciembre, y una cohesión purgada de su cuerpo es lo que le empuja a no querer este día, ni dedos de sol sobre la piel que rondará hasta Dios sabe cuando.
En el momento que despertó por primera vez, era diciembre, y el día era un sentimiento que no le decía nada, era, el punto culminante. Y explotó... Explotó en expansión hacia ninguna parte para caer en una luz, al principio tenue, después aumentaba gradualmente el brillo, y la condensación fue la noche iluminada de luna.

Tímido, el sentido de la plenitud llegaba y el deseo no lejos de cantar calma, sosiego como pájaros o más lejos aún. Incluso ahora en este mismo instante, se convirtió en la misma persona que conoció en diciembre, cuando yacía en la cama, cuando inventó crepúsculos en un sin fin de ojos despiertos. El mismo tipo esperando a otro tipo frente a un espejo. Sonrieron sin ayudarse cuando se sintieron extraños, y a pesar de que ninguno actuó cordial, a pesar de las palabras, a pesar del uno por el otro, sólo se reconocieron por sus voces de plata.
Hoy es diciembre. Benjamín Leandro cayó en la noche iluminada de luna, en su sueño de papel, en su imaginario hogar de ladrillo rojo inventado.
Cayó en el sentido menos abstracto, atraído por el perfume del mismo tipo que le esperaba al otro lado del espejo. De hecho, su cuerpo estuvo inmóvil, frente a frente. Es su arma favorita contra su homólogo. Es como el frío contra montañas cubiertas de frío, musgo, y nieve solitaria.
¿Qué auroras vendrán a iluminar su cuerpo cuando no se trate de la noche?. Siempre ha querido abrazar al niño que está en el fondo de sus latidos. Abrazarlo para que nada de él escape. Pero Benjamín Leandro no es eterno, nadie es eterno, nada lo es, y un latido azul le arrastró hasta la escasa lluvia, hasta el invierno calvo de hojas.
Hoy es diciembre y no puede pensar mientras se cultiva la brecha del dolor o trata de probar el beso de escarcha robado a la medianoche. No puede volver al imaginario hogar de ladrillo rojo inventado, de cientos de ventanas rodeadas de edificio soñado, como aliento de verdugo.
No puede volver por mucho que ya flotaba en el aire cerca del techo con cierto aleteo nervioso y piel animal, con sangre animal. Un aire que crecía. 
Un aire que sólo había obviado junto al aire que inhaló. Un aire alrededor de la luz esponjosa que dispersó la noche, que difuminó su aspecto.
Hoy es diciembre, y se encuentra de nuevo con los pies colgando desde su cama/precipicio. Vive en forma de hielo y su voluntad está en alguna parte de la oscuridad.
En algún oscuro rincón. Ah... Maldito romántico!! Nadie es eterno tras alcanzar la paz bajo el fervor del sol.
Así pues, su cerebro es un taladro que gira murmurando “esto es el final”.
Benjamín Leandro se marea y desmaya. Vuelve en sí. Mira alrededor fingiendo no escuchar, pero como si algo recordase. Ya superado de nuevo el precipicio de su cama, lucha sentado, tomando el té de la tarde, con el cuerpo inclinado esperando solo un verso de tranquilidad. Se marea y desmaya.
Vuelve en si. Se marea y desmaya. Siempre pensó ocultar todo lo malo y con escasa fiabilidad, hablar con su yo del pasado, ¿cuándo comenzó todo esto? Los impulsos de sangre pura, la lluvia torrencial que nunca llega o el amor por las sacudidas; en definitiva, todo ese truco publicitario triste que alcanza su valor usando muerte, límites infinitos y grotescas sonrisas, que engaña a una multitud demasiado excesiva de payasos tristes.


Jesús Alonso es un individuo disperso y de inquietudes literarias, escribe poemas y prosa, es además baterista en Corcobado, Les Rauchen Verboten, Leone y Spanish Crooners y Erizonte.









Soledad por Sibyá Cypsela

Vamos a dejar ser al silencio,
no hay palabra que falte por decir.
Yo, tú, él, nosotros, ustedes, ellos...
A, ante, bajo, cabe, con, contra, de...
Vamos a dejar en soledad este cuarto,
simpleza inaudible el silencio,
sin vibración, ni un eco.
Ésta soledad en los oídos,
irá a donde te hallas
a contarte noticias de mí.
Ésta página y la siguiente
te quieren aturdir,
raptarte del ruido,
sacarte de las calles,
de las ramas de la geografía,
del escenario, del continuo
...del mundo.
Silencio.
Que no haya más.
Nada en los oídos, sino
No valen las palabras.
El silencio sí.

Sibyá Cypsela Es un ser inexplicable y disperso que se reconoce como partidario del amor y de sus contrapartes. Diseñadora Gráfica de profesión con muchos alicientes (no pasatiempos), con que reclamar sentido a la vida: La música, la pintura, las letras y la búsqueda estética.


LA NO ALEATORIEDAD AUTOMÁTICA Pseudomatismos en el Muac por Sibyá Cypsela



Desde el 28 de Octubre de 2015 y hasta el 17 de Abril del año en curso el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) alberga la obra de Rafael Lozano Hemmer, artista mexicano radicado en Canadá desde hace algunos años. La exposición exhibe un panorama de 23 años de producción artística audio- visual explotando esa relación cercana que a lo largo de la historia cultural de la humanidad han mantenido la ciencia y la tecnología con las artes.


Algunos rasgos destacados son:
1. La interactividad implícita en todo el recorrido. Lozano - Hemmer parte de la premisa de que la tecnología necesita de la interacción humana para realizarse, sin ella la tecnología no logra sus objetivos. De este modo, el artista utiliza este recurso para incluir al visitante en la obra, para que dialogue con ella, la observe a su manera y la altere, convirtiéndose así con su intervención en parte de la misma. 

2. La crítica hacia las direcciones que se les va dando actualmente a las tecnologías. La mayoría de las piezas en la medida que necesitan interacción para lograrse cobran su cuota de espacio físico y virtual. Son tremendamente invasivas, desde el riesgo de contraer alguna enfermedad por respirar el aire viciado, pasando por el ojo vigilante que literalmente te sigue mientras pasas frente a él, continuando con un ataque en decibe lios de cientos de himnos nacionales vibrando al unísono, un contingente de cinturones que giran hacia donde uno se dirige... Todo es persecución, las máquinas, las pantallas, las cámaras, los kinects “saben” que estás allí y en respuesta actúan. La crítica va en el sentido en que nuestras tecnologías muchas veces sirven para realizar nuevos procesos o eficientizarlos, hay tecnologías emancipadoras también, pero también existe el lado violento y perverso de la tecnología, la vigilante, la de control. Convivimos con ese lado todos los días casi sin sentirlo, pero en la exposición uno puede experimentar la sensación de ser observador a la vez que observado. 

3. La crítica hacia narcisismo del ser humano. Lozano Hemmer no se considera a sí mismo humanista, declara que su obra intenta enfatizar la vanidad narcisista del ser humano para luego exponerlo frente a su propia insignificancia.

4. Cuestiona los valores de Progreso, Desarrollo y Utopía, valores que desde la primera revolución industrial se depositaron en las máquinas. 

Con piezas super sofisticadas, Rafael Lozano conjunta lenguajes de programación, recursos tecnológicos, interactividad, crítica social, critica a la especia humana y cierto factor sorpresa en los datos que le dan motivo a cada una de las piezas.
Cabe mencionar que además del libro- catálogo de la exposiciónÅ se publicará una unidad de memoria USB que contiene los códigos fuente utilizados para programas toda la exposición.



Cualquiera podrá de esta forma tener acceso a los algoritmos y métodos que los ingenieros del estudio de Lozano-Hemmer desarrollaron para cada obra, en lenguajes C++, OpenFrameworks, Processing, Delphi, Assembler y Java. Asentando un precedente ya que esta será la primera vez que una exposición de arte estará íntegramente disponible con un código de fuente abierta.
Siéntase usted sonsacado, váyase a ver la exposición de Lozano- Hemer en el MUAC, interactúe y asómbrese, haga consciencia y disfrute de una exposición muy interesante y de mucha calidad. 





















Å Rafael Lozano Hemmer Pseudomatismos MUAC Museo Universitario Arte Contemporáneo UNAM 2015, Editorial RM SA de CV.

Sibyá Cypsela Es un ser inexplicable y disperso que se reconoce como partidario del amor y de sus contrapartes. Diseñadora Gráfica de profesión con muchos alicientes (no pasatiempos), con que reclamar sentido a la vida: La música, la pintura, las letras y la búsqueda estética.




miércoles, 20 de abril de 2016

SOBRE LO DESPRECIABLE Y MARAVILLOSO DE LEER Y ESCRIBIR por El Saltimbanque Décrépito


De un tiempo para acá y gracias a las redes sociales la mayoría escribe, jamas se había escrito tanto en la historia de la humanidad. Esas mismas plataformas virtuales dan voz a muchas personas. En la opinión de Umberto Eco “Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los necios”., también Giovanni Sartori advierte sobre el peligro de tener una generación de jovenes tan dependientes de la red, están dejando de ser homosapiens para empezar a ser homovidens, formando una sociedad que cada vez más pierde la capacidad de abstraer...


La necesidad de escribir necesariamente viene del hecho de leer, asi debería de ser, la lectura hace al individuo completo, dialogar lo hace listo y la escritura apuntala lo anterior, sin embargo cada vez se lee menos en México y se escribe más por contradictorio que parezca, muchos ahora aprecian la poesía y hasta se organizan lecturas de poesía con micrófono abierto al asistente, se leen poemas pero no se habla de poesía, la poesía sirve de pretexto para otra cosa, también es común que se recurra al reposteo de una imagen del texto de un libro que alguien si leyó, y que tuvo a bien regalarlo para que miles lo pongan en sus muros.


Los individuos mas educados académicamente no son excepción de caer en lo homovidens y de entrar en las filas de las legiones de idiotas, la educación en las universidades no garantiza que alguien tenga buen juicio, que sea una persona mas profunda y no una tabula rasa. Ante tal adversidad y carencia de ideas al universitario como al que no lo es le surge lo “pícaro”, para aparentar saberlo todo y escabullirse, les surge lo Cantinflas. 

De donde surge entonces la necesidad de escribir algo que pueda valer la pena en una sociedad que no fomenta la cultura?, Como hacer que nazca una verdadera necesidad de leer?, Como hacer que un razonamiento o un poema logre persuadir sin imponer?. El sueño de quien empieza a escribir que tras saber que alguien lo lee cambie y camine las calles de manera distinta. Escribir y ser leido esta mas allá de querer ser reconocido por esa habilidad, es mas bien una acción de mendigar y ser humilde a la vez. Por eso es que muchas de las personas que no leen creen que la poesía (tan simple y sublime) es cosa facil, que no se necesita estudiar para ser poeta, y que quienes la hacen son de tipos sin quehacer, ricos huevones.


Por eso leer y escribir es despreciable por un buen numero de personas de todos los sectores y actividades, desde algún personaje político que tiene gran sueldo e influencia en la sociedad pero no libros, hasta el fumador mal pagado que gasta más en tabaco.
Pareciera ser que empezar a leer y escribir para estos sectores poco habituados a hacerlo es extraño, inasequible a su realidad, inalcanzable, prefieren albergar la duda o preguntar al “de libros”, al matado, al estudiado, al que si fue a la escuela, para salir momentáneamente de esa duda pero sin sentirse dueños de sus ideas y palabras. Esta vez la practica necesita de la teoría. Cuenta la historia que Tales de Mileto al ir observando el cielo en compañía de una muchacha cayó al interior de un pozo, siendo el hazme reír de quién pudo rescatarlo. En ese momento se le pudo criticar a Tales por conocer el cielo pero no la tierra. Los hombres de libros y de curiosidad intelectual pertenecen a esa parte de la vida que parece estar en otra sintonía, en otra realidad. Se cree que los conocimientos de la geometría desarrollados por Tales habrían servido a los egipcios para la division y parcelación de terrenos ...


Leer y escribir, cultivarse, nos hace seres de más peso en el mundo, de más presencia, nos da más sentido como seres humanos.



    


El Saltimbanque decrépito, es el seudónimo de Nicolás León. Un tipo al que su vanidad no le deja hablar mucho de sí, pudor fetiche!. No ha participado mucho en nada o quizá poco en todo, prefiere la lejanía y las distancias, observar y tomar notas mentales para olvidarlas y que regresen a él sin acordarse de donde vienen.